viernes, 28 de noviembre de 2014

Comarcas: de la limia, y la Baixa Limia






 Calvos de Randín.

Al sur de la provincia de Orense, limitando con Portugal, en las estribaciones de las Sierras de Larouco, Da Pena y Xurés. Clima denominado oceánico de montaña, caracterizado por bajas temperaturas y precipitaciones relevantes, aunque sometido a una fuerte sequía estival.
Tierras montañosas que cierran por el suroeste la comarca y la depresión de A Limia, formando sus límites meridionales frontera con Portugal.
La situación fronteriza de Calvos de Randín interfirió en la evolución histórica de este municipio. Los lugares de Rubiás, Santiago y Meaus, que actualmente forman parte de Baltar y Calvos de Randín, pertenecieron a un Coto Mixto. Este hecho les otorgaba privilegios como exención de pagar tributos o la elección de pertenecer a uno u otro reino. La especial jurisdicción favorecía las actividades económicas e incluso el contrabando. Como puntos de interés destacan O Cebreiro y Aguioncha en Feás, el valle del Salas, cuyo río se remansa en un embalse. Dos espacios naturales dignos de contemplar son la cascada del río Firbeda y la Sierra da Pena con magníficas vistas. En cuanto a patrimonio histórico artístico destaca el castro de Paradela, la iglesia de Santiago dos Mistos, la plaza do Eirao y varios hornos artesanales y cruceiros.
La altitud media oscila entre los 900 y 1100 metros, sin embargo en el sector meridional, fronterizo con Portugal, se sobrepasan esas alturas, hasta rondar los 1.400 m en algún punto concreto de la Serra da Pena.Por lo que respecta a la hidrografía, el río Salas (principal afluente del Limia) recorre el municipio de Este a oeste y está represado en el embalse de Salas, que se prolonga por el municipio limítrofe de Muiños y atraviesa las tierras portuguesas que hay entre ambos. El resto son ríos menores y arroyos que también afluyen a la cuenca del Limia, bien sea por medio del río Salas o por el Firbeda.
Extensión del Ayuntamiento: 98 km2



Castelaua de Calvos de Randín, con las pecularidades que ya he contado forma parte de la Comarca de la Limia. Esta Comarca tiene 22.390 habitantes, es la menos poblada de las doce comarcas que tiene la provincia orensana, y la población está muy envejecida debido a la emigración de los jóvenes, es una comarca pobre, la gente es propietaria de tierras, y algunos animales, pero esto no da a penas para vivir y está formada por los siguientes municipios: Sadiás, Sarreaus, Trasmiras, Villar de Barrios, Vilar de Santos,Ginzo de Limia, Baltar, Blancos, Calvos de Randin, porqueira, Rairiz de Veiga. En Xinzo se celebran unos de los mejores Carnavales visitados por mucha gente, Y la fiesta Do Esquecemento en el mes de agosto, Que ver en la comarca?
La Comarca de la Baixa Limia está situada en el suroeste de la provincia de Ourense, limita al oeste, al  sur y al suroeste con Portugal, al norte con la comarca de Celanova, y al este con la comarca de la  limia y esta formada por los siguientes municipios: Bande, Entrimo, Lobeira, Lovios y Muiños. Esta comarca tiene más o menos la misma forma de vida Que la comarca de la Limia, con la ventaja de que tiene mejor clima al formar parte de un valle y la tierra es mas agradecida, tiene aguas termales y un balneario de cinco estrellas, que atrae a gente de Galicia y del norte de Portugal, ya tiene viñas y fruta, El embalse de Maus de Salas con una zona de acampada y con una playa fluvial, donde se puede ir en canoa, o pequeñas embarcaciones.
Que ver. 



Existen evidencias en forma de castros prerromanos que constatan la presencia humana en las tierras de la Limia desde fechas remotas, sin embargo, sería precisamente durante la dominación romana cuando A Limia alcanzaría una primera fase de esplendor ya que, su privilegiada posición geográfica, la convertía en paso obligado de la célebre Vía XVIII o Vía Nova que unía las importantes ciudades romanas de Astúrica Agusta (Astorga) y Bracara Augusta (Braga).
Testimonio vivo de la presencia romana en A Limia son las cercanas ruinas del campamento de Aquis Querquennis, lamentablemente inundadas bajo las aguas del embalse de Las Conchas y sólo apreciables en todo su explendor en periodos de estiaje; y los restos de canalizaciones que, desde la hoy desecada Laguna de Antela, abastecían de agua a los distintos asentamientos poblacionales de la zona.